lunes 19 de octubre de 2009

Dejando en evidencia mis debilidades, qué bonito

Mi patética actuación en comunicación y cultura me hace avergonzarme de mí mismo. Di pena, no dije nada coherente y el resto del tiempo callé, mientras esa mina que se las da de volá y es terrible abc1 me miraba raro. Mis pésimos resultados académicos también me avergüenzan. Aún así no me dan ganas de hacerlo mejor, por algún motivo sigo empeñado en rendir el mínimo, menos del mínimo, para obtener notas miserables que me hagan pasar los ramos en esta carrera.

Me retan y se me olvida a los cinco minutos. Llego a la casa y sigo viendo series de anime y leyendo el último libro pervertido que me conseguí hace algunos días... más encima volví al vicio de los juegos online. Y es que es eso lo que me gusta, aunque parezcan palabras de pendejo de diez años.

No sé por qué no me esfuerzo más. Hace años me hubieran criticado por perfeccionista y demasiado competitivo, pero ahora no hay nada de eso. No sé en qué momento dejé de ser el nico que se pasaba todo el día con calculadora en mano y estudiando para ser el primero del curso. Era un real ñoño, pero ahora lo sigo siendo, con la pequeña diferencia de que flojeo y me va mal.

No sé en qué momento pasó. Prometí devorarme el mundo y llegar más lejos de lo que todos pensaban, aseguraba que algún día deberían ir a lavar sus sucias bocas por haber hablado mal de mí. Toda esa ambición salió corriendo. Quiero ser el de antes, al menos en ese sentido, quiero volver a ser competitivo y sentir esas enfermizas ganas de superarme y absorber todo lo que escuchara.

Una vez me dijeron que no doy el máximo justamente por mi competitividad. Porque rendir el máximo dejaría en evidencia mis límites y mis carencias, mostrarían mi tope ante mí, ante mis autocríticas horribles y ante el resto que te pela cada vez que tiene la oportunidad. Tal vez considero más cómodo seguir siendo la eterna promesa que vieron en mí algunos profes de mi colegio que me tocaban el hombro con aprobación, es más fácil asegurar que tengo talento y muchas capacidades guardadas que no quiero mostrar. Sí, reconozco que soy un cobarde, al punto de desaprovechar buenas oportunidades en la vida por temor a fracasar.

Pero también pienso que es periodismo lo que me tiene desmotivado. Ya las discusiones sobre los efectos de los medios de comunicación me parecen lateras, más de lo mismo. Hace un año eran interesantes, pero ahora todos saben cuál es la relación medios-sociedad, pero fingen colectivamente no saberla, para poder entablar discusiones que parezcan inteligentes gracias a los argumentos memorizados de ramos anteriores. Me tiene chato la cultura popular, todos la aman, todos la manosean, pero bailan en el todo y nada que caracteriza a la comunicación y al final se cae, como siempre, en las discusiones retóricas vacías que, suenan muy bonitas, pero que ya me tienen chato.

Ya me tiene chato leer a sociólogos y puros antropólogos, habiendo tanto mcluhan y Morin por ahí sueltos. Me tiene chato que todo lo reduzcan a que hay maquiavélicas clases dominantes. Me tiene chato la palabra cultura y que nadie todavía sepa bien de qué habla cuando usan el término. Me tienen chato los weones que se dan importancia por weás que me valen caca y que abundan en curauma.

Me tiene chato reportear, seguir viejos de mierda por todo Valparaíso que está pasado a pescado y que más encima te respondan mal, o no los encuentres, o sí obtengas la cuña, pero en el trabajo que entregas te vaya mal igual. Me tiene chato no tener idea a qué me voy a dedicar en el futuro, ver que muchos son emprendedores y hacen cosas bacanes relacionadas a la carrera y yo no he hecho nada aparte de ir a la u. Para qué hablar del sueldo miserable que recibiré.

Se me ocurren demasiadas cosas más que me tienen chato, pero ya me cansé de escribir, no quiero ofender a nadie y probablemente ya te hayas cansado de leer hace bastante rato (estoy suponiendo que de verdad alguien me lee). No te culpo, porque soy bastante fome para escribir.

3 comentarios:

Táb dijo...

puta nico, yo al menos siempre leo este blog, y esto lo leí entero, y si fuera un libro yo habría usado mi marcador verde para destacar un montón de párrafos y escribir "esta hueá es mi vida", entre medio de varios signos de exclamación.

Táb dijo...

y sí, aquí hago mis descargos hacia ese gente que no se queja de periodismo, porque qué cresta tienen en sus cabezas. esa gente que encuentra mentores a los profes, que ama ir día a día a ese susucho, que le gusta ir a reportear y recibir caras de mierda después de decir "hola, soy estudiante de periodismo y quiero entrevistarlo" y que, sobre todo lo que más me carga, que creen que jugando a ser periodistas serios van serán mejores personas (abundan los estudiantes así, debo decirlo).
eso, gracias por darme un espacio de descargo xD. y sí, am huid llú en todo este odio a la vida.

Pau dijo...

Tábatha (si es qu easí se escribe su nombre) publicó tu blog en feisbuc y ya leí todas las entradas que están más a la vista. No eres fome para escribir, de hecho, escribes lo que considero que todos los que estamos chatos hace rato estamos pensando.

y por eso de que es realmente un espacio de descarga, a mí me carga que lean mi blog, espero que no sea tu caso xd
en todo caso, siempre aparecen momentos en que de repente da gusto darte cuenta que es bueno conocerse a tal punto a uno mismo que te puedes enfrentar a cualquier tipo de periodismo.